FALTA DE MOTIVACIÓN, FALTA DE INNOVACIÓN
Es una realidad que Bolivia es uno de los países menos innovadores de mundo. Así lo expone un artículo de la BBC basándose en un informe del Índice Mundial en Innovación 2017 elaborado conjuntamente por la Universidad Cornell/Estados Unidos, la escuela de negocios Insead y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI); pero ¿Por qué se da esto siendo que contamos con tantos recursos naturales que se podrían emplear en la industria? Haciendo una comparación, Suiza tiene 41.285 Km2 de superficie territorial, 8,37 millones de habitantes y es el país mas innovador del mundo; en cambio Bolivia cuenta con 1'098.581 Km2, 10,89 millones de habitantes y esta en la lista de los países menos innovadores. Se nota la diferencia en cuanto a recursos y por si fuera poco la densidad demográfica es mucho mayor en Suiza, 204 habitantes por km2 mientras que en Bolivia es de 7 habitantes por km2, por tanto, no estamos tan "apretados", válgase el termino, como en Suiza; nuestros recursos tendrían que sobrar para albergar mas habitantes y realizar grandes invenciones. Sin embargo, estamos al final en la lista de índice de innovación en América Latina.
Una de las razones de porqué somos tan poco innovadores es la baja inversión en investigación y desarrollo. Hay muy contados proyectos buenos en Bolivia; uno de ellos es el teleférico de La Paz como un medio de transporte que es rápido y aprovecha la topografía de esa hermosa ciudad. Por otra parte son más los proyectos "derroche de dinero" que se pueden nombrar (el avión presidencial, el satélite cuyo impacto y existencia no se siente, varias canchas de futbol y varios proyectos de envergadura con destino dudoso) pudiendo invertir ese dinero en uno de los aspectos que más nos hace falta: la investigación y el desarrollo.
Otro aspecto interesante que se puede ver es que se la enseñanza en el colegio parece no haber cambiado en las ultimas décadas. Los contenidos son los mismos pero llegando a la universidad al estudiante de primer semestre casi todo le resulta nuevo. El punto es que se tiene doce años a los niños en el colegio y de todo lo que aprenden durante ese tiempo no llegan a aplicar ni la mitad en la universidad y seguramente menos de la cuarta parte en el trabajo. Es necesario entonces cambiar la educación desde raíz, es decir, desde el colegio y enseñar a los alumnos más cosas que les servirán no solo en la universidad o en el trabajo, sino también en la vida cotidiana, como hacen en Finlandia, donde la educación esta catalogada como la mejor del mundo. Hacen falta más ferias de ciencia, que los niños queden fascinados con las ciencias exactas y vean lo mucho que pueden y podrían aportar a la sociedad.
Y siguiendo el curso de la vida, después de salir de la universidad toca buscar trabajo. Igualmente son pocos los que optan por crear su propia empresa e innovar de esta manera. Esto se da por distintas razones; ya sea por falta de recursos, no querer un préstamo bancario por miedo a perder en vez de ganar, inseguridad en el plan de negocio, falta de tiempo o motivación para emprender, entre otros motivos. Nos cuesta salir de la zona de confort; puede darse que optemos por estar en un puesto seguro en una empresa ajena, aunque el trabajo no sea de nuestro agrado y el sueldo este por debajo de nuestras expectativas; pudiendo nosotros crear una emprendimiento y ser nuestros propios jefes. Si se realiza un plan de modo eficiente, no tendríamos por qué temer y podríamos innovar y crear además nuevos empleos con nuestro emprendimiento.
En fin, cualquier sugerencia de cambio en la estructura educativa para incrementar la motivación y creatividad en los estudiantes tiene que ponerse a prueba para evaluar su eficiencia y si resulta positiva pues no hay que perder tiempo y debe implementarse en seguida para que los estudiantes logren ser profesionales innovadores y contribuyan así al continuo desarrollo del país.
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